Tus hijos no dormirán menos por usar el móvil

Un estudio llevado a cabo por la Universidad de Oxford niega que el uso de pantallas afecte al sueño de los más jóvenes

El miedo de que móviles, tablets y videoconsolas afecte a niños y adolescentes es patente en muchos padres, que ante la irrupción de la tecnología y de muchos dispositivos en sus casas se encuentran un poco desvalidos y no saben qué hacer: ¿es bueno limitar las horas de uso? ¿Pueden sus ojos verse perjudicados por la luz emitida por las pantallas? ¿Dormirán menos si los usan mucho?

Ninguna parece tener una clara respuesta, pero un nuevo estudio de la Universidad de Oxford quiere negar la mayor sobre la última de ellas, tal y como recoge The Telegraph hoy. Según los investigadores, la exposición a pantallas de teléfonos y tablets no tuvo un impacto significativo en las horas de descanso de los menores.

Estas conclusiones chocan directamente con otros muchos estudios que culpaban a la tecnología del mal sueño de niños y adolescentes por igual y sus responsables aconsejan a los padres que busquen otras variables, como la actividad que realizan los niños antes de irse a la cama que ni impliquen las pantallas.

Según Andrew Pryxbylski, autor principal del estudio y quien lo firma en el Diario de Pedriatría de la Universidad de Oxford, “centrarse en las rutinas de sueño y mantener patrones, como la hora de irse a la cama y de levantarse por la mañana, son más estrategias más efectivas para ayudar a los jóvenes a dormir que pensar que las pantallas como tal juegan un rol significativo”.

Del mismo modo, Pryzbylski critica las bajas muestras que se utilizan este tipo de estudio con el fin de vilipendiar a las nuevas tecnologías como culpables de problemas que, en muchas ocasiones, han estado siempre ahí. Y también asegura que hace falta una investigación más en profundidad de los mecanismos biológicos de los niños y de cómo los afectan las pantallas digitales.

El debate sobre la luz azul, la onda que normalmente emiten las pantallas de móviles y tablets, sigue sin embargo muy vivo. La Universidad de Houston destacó el pasado agosto que los adultos expuestos a este tipo de luz generan una menor cantidad de melatonina, el químico que indica al cuerpo cuándo debe irse a la cama, por lo que se van a dormir más tarde y duermen menos tiempo.

La mayoría de teléfonos y tablets modernos incluyen modos de iluminación nocturno que reducen la cantidad de luz azul de las pantallas con el fin de evitar este problema, si bien pocos usuarios los usan habitualmente.

A su vez, las últimas versiones de los sistemas operativos del iPhone, iOS, y de Android, el que va en la inmensa mayoría de móviles del mundo, han incluidomedidores de uso para que el usuario limite el tiempo que está con los dispositivos.

MÁS INFORMACIÓN EN https://www.elmundo.es/tecnologia/2018/11/08/5be2f96d46163f00148b457b.html

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